Andres Kudacki finalista a premio internacional de fotografía Humanitaria

Kudacki-desahucios-33El desahucio en España  como temática, el finalista de los premios internacional de fotografía humanitaria «Luis Valtueña».

El desahucio es la realidad que esta en la sociedad española de forma muy significativa, y se encuentra a diario en miles de familias. Ante la necesidad de contar ese terrible drama ocasionado en su mayoría por los bancos españoles es que nació el deseo de Andrés Kudacki de fotografiar, documentar y humanizar esta realidad de las familias Españolas.

B3cRwlAIcAAlvHk.jpg-largeUna aspiración golpeada en centenares de ocasiones y saciada solo con Carmen, de 85 años, despojada de su casa de Vallecas pero rescatada por el impacto de su fotografía. «No puedo disfrutar haciendo fotografías de un desahucio, pero sí haciendo algo que la sociedad valora y por lo que reacciona», explica el fotoperiodista. Pasarán los años, pasará la crisis, y solo quedarán muchos traumas y resentimientos, y La fotografía quedará como prueba incontestable de lo que durante años sucedió. Debes tener disciplina, a veces durmiendo una o dos horas, a veces durmiendo en casa del afectado. Esta es una manera de contar la crisis financiera, porque cuando te metes en una casa, además de la pérdida de una vivienda, cuentas desempleo, burbuja, hipoteca, enfermedad, infancia… El ‘challenge’ es elegir un tema y fotografiar hasta que quedes exhausto».

Kudacki-desahucios-18Este trabajo se materializó durante más de dos años, trabajo reconocido ahora como primer finalista en el Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña, de Médicos del Mundo. Kudacki  nació en Buenos Aires, en el año 1974, nació en la dictadura argentina, donde la violencia no era excepcional y vivían desde niños las problemáticas sociales. Los robos eran frecuentes, había mucha gente armada, y sufrió violencia familiar. Era difícil que no le interesasen la política y los temas sociales, imposible que no utilizara la fotografía como herramienta para mostrarlo.

B470AfBCIAARpeC.jpg-largeEl trabajo del fotoperiodista va por ahí, por tratar de humanizar a la sociedad. El mismo día de esta entrevista, Kudacki no ha dormido para certificar el drama de una familia a cuyos niños no les dejaban hacer gimnasia en el colegio por no tener ropa adecuada para ello. Lleva cientos de días así, forzando el cuerpo, sin descansar. Debes tener disciplina, a veces durmiendo una o dos horas, a veces durmiendo en casa del afectado. Te pasa factura físicamente, sientes que hay algo en tu cuerpo que está mal, pero este sacrificio es voluntario.

1416599886_235225_1416599942_album_normalNo tengo la obligación de hacer esto, porque no me va a remunerar nada extra. Si ese día me quedo en casa nadie me va a decir nada. Pero elige dejar a su pareja en casa, irse al desahucio a las 4.30 o 5 de la mañana, no desayunar y dormir mal. Podría estar sentado en el sofá, pero como fotoperiodista sabes que es importante, que vas a contar muchísimo, que no solo va a ayudar a la sociedad a ver esa problemática sino a la representación de muchas otras. Sabes cuáles son las fotos que pueden cambiar cosas, y en ese momento tienes que salir de tu interés personal, de tu comodidad, y hacerla.

14_04_RED-1024x683‘Tenés’ que tener sensibilidad, saber dónde estás, saber comportarte, saber adaptarte, ver el contexto. Tienen que confiar en vos, creer en vos, para que te puedan abrir la puerta. Muchas veces trabajas con menores, con situaciones de vulnerabilidad extrema, con minorías, con personas que a veces están al borde del suicidio. No tengo que ser parte de la historia. Trato de no involucrarme y si veo que puedo perturbar, no insisto, porque si perturbas con tu cámara, lo que consigues es modificar la realidad. Tienes que hacer algo relevante para que la sociedad se levante y vea que hay una problemática más grande.

14_03_RED El desahucio sigue un patrón. El afectado espera prensa, la necesita. Está desprotegido y quiere contar lo que está pasando. Tienen muy claro que la foto puede no salir o acabar en el New York Times.

Una vez dentro, ve y documenta. Sin aditivos. Las ideas siempre se quedan en la puerta. Ni voy a hacer quedar mal a un policía ni a un activista. Es entonces cuando el fotoperiodista apela a la honestidad, que para algunos no resta ni un mínimo de enemistad. Eso es porque la sociedad muchas veces no entiende el trabajo de la prensa, lamenta. Los activistas tienen claro que no estoy ahí para ayudar. Igual con la policía.

14_01_REDEs una decisión política y a la policía no les gusta salir en esa situación, pero es su trabajo. Después cada uno interpreta las cosas, pero a mí no me condiciona nadie e intento no condicionarme con mi opinión. Quien tiene que intervenir es la sociedad. Para que eso suceda necesita impacto, que casi siempre pasa por la belleza. No la buscas, pero necesitas la técnica para que sea potente. Para conceder ese papel a la sociedad, explica, hay que recordar que el periodismo está en el primer plano y los deseos en el segundo.

02Tienes que hacer algo relevante para que la sociedad se levante y vea que hay una problemática más grande. Para eso es necesario abstraerse incluso en el desahucio de un familiar. Conociéndome, podría hacerlo. Tengo demasiado interiorizada esa ética de no tomar parte, en ese sentido soy bastante radical, pero lo haría evidentemente si no pudiera ayudar de otra forma. Tendría que ver cada caso. El límite entre dejar una cámara o no lo marca una situación extrema, de vida o muerte, explica el fotógrafo. Estaría bien que la gente se preocupe mucho más cuando hay derechos básicos vulnerados». derechos básicos vulnerados por un sistema político que permite que estos derechos de cualquier persona se pierdan.

Jorge Eduardo Vega

Jorge Eduardo Vega - Comunicador Social - Periodista - con Tarjeta Profesional expedida por el Ministerio de Educación nacional de Colombia. Doctorado en la Universidad de la Florida USA en audiovisuales.

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