Se cumplen 6 meses de una Guerra de horror

La Guerra Rusia – Ucrania un conflicto sin cerrar

Seis meses de Guerra por una invasión lanzada por Rusia bajo órdenes de Vladimir Putin, con más de 180 días de horror que se han vivido en Ucrania y que le ha servido a Rusia para poner en jaque a toda Europa y poder ver a la OTAN más fuerte que nunca y pese a todo ello son seis meses de destrucción, muerte, miedo y desplazamiento masivo de millones de Ucranianos, al dia de hoy Moscú se centra en el Donbás, con Jersón y Zaporiyia como principales objetivos y con la central nuclear más grande de Europa como peligro más relevante, y en el lado Ucraniano, Kiev trata de dar un giro minando las capacidades del Kremlin en Crimea y con alguna que otra ofensiva también en el este. 

Cada día hay unas cinco víctimas infantiles y en seis meses de guerra un total de 972 de las cuales son 362 fallecidos y 610 heridos, según los datos que posee la oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, por supuesto cifras que la ONU ha podido verificar, aún no se sabe el alcance los datos que no están registrados, se cree que el número es muy mayor, la cifra de refugiados supera ya los 10 millones, según los últimos datos de Naciones Unidas, sobre las muertes, cada bando da sus propios datos y con el paso de las semanas esas cifras se han vuelto menos fiables, Kiev sigue recibiendo armamento, sobre todo por parte de Estados Unidos, los Ucranianos están atacando algunos puntos rusos y obliga a Moscú a llevar efectivos a la primera línea, por lo que su avance se refleja demasiado lento, Kiev podría ganar capacidad para atacar Crimea y perder este territorio sería una gran derrota para los Rusos,

La Unión Europea y Estados Unidos, así como el resto de aliados se quedan poco a poco sin margen de maniobra después de unos meses que han servido para resucitar del todo a la OTAN, Washington sigue enviando paquetes de ayuda a Ucrania pero Joe Biden se encamina hacia unas elecciones legislativas que pueden marcar su futuro, y podría empezar a priorizar la clave nacional. la Casa Blanca mira de nuevo con preocupación los movimientos de China, alineada con Rusia, se eleva como otro problema para EE UU, que le ha tenido en los últimos años como su principal rival estratégico, la prueba de ello es que el gigante asiático aparece, con luz y taquígrafos, como el principal oponente estratégico para la Alianza Atlántica, dinámicas que podrían derivar en una desconexión de Occidente si la guerra en Ucrania se sigue prolongando.

Turquía quiere seguir con el papel de mediador y los últimos mensajes de Recep Tayyip Erdogan no pudieron ser más claros, el conflicto tiene que terminar en la mesa de negociaciones, Zelenski condiciona cualquier avance diplomático a que Rusia retire todas sus tropas de territorio ucraniano, las conversaciones siguen dándose en el campo de batalla y los progresos se han dado a nivel de exportación de grano, puesto que la crisis alimentaria ha sido otra de las grandes amenazas globales derivadas de la invasión, Estambul juega a dos bandas sin sancionar a Rusia y al mismo tiempo tendiendo la mano a Kiev, Turquía está del lado de Ucrania, sentenció Erdogan tras verse con Zelenski, tratando de despejar cualquier duda, el ministro de Relaciones Exteriores, Mevlut Cavusoglu, sostuvo que varios países miembros de la Alianza Atlántica, no solo Estados Unidos, quieren que la guerra entre Rusia y Ucrania continúe, hay quienes querían sabotear el acuerdo sobre el cereal, pero no es Estados Unidos, la contribución ha sido la eliminación de las restricciones a la exportación de fertilizantes rusos, el desbloqueo de puertos, la eliminación de restricciones a las operaciones bancarias, concluyó, dejando una sombra de duda sobre el resto de aliados.

A lo largo de estos seis meses los 27 de la Unión Europea han aprobado seis paquetes de sanciones contra Rusia, incluyendo bloqueos parciales tanto al carbón como al petróleo, no obstante se han estancado, el séptimo paquete parece que tardará en llegar y mientras países como Alemania se deshacen de la dependencia energética rusa, la Unión sigue buscando vías alternativas como es el MidCat, que es un gasoducto que conectaría la península ibérica con el resto de Europa, España lo quiere con vehemencia, Berlín lo necesita y Francia no está por la labor, el debate ahora entre los socios de la UE, pasa a un posible freno a los visados turísticos para ciudadanos rusos, pero este también se ha convertido en un tema espinoso, los bálticos aprietan para que se tome la medida, pero ni los países grandes ni Bruselas parecen aceptar el paso, Josep Borrell, lo ve poco efectivo e innecesario, sobre este tema especialistas creen que el veto a los visados a turistas rusos, es una medida perfectamente contemplable por los Tratados y puede ser una sanción deseable si se pretende que la población rusa note la presión de la guerra, es ingenuo pensar que no hay apoyo de la ciudadanía rusa a Putin con la guerra, de esta manera una sanción a turistas esquivaría el problema de que una sanción generalizada puede ser injusta y hay que recordar que el turismo ruso que viene a Europa es el más rico. Al final es una variante más de la presión sobre la oligarquía.

 
 

Vega

Jorge Eduardo Vega - Comunicador Social - Periodista - con Tarjeta Profesional expedida por el Ministerio de Educación nacional de Colombia. Doctorado en la Universidad de la Florida USA en audiovisuales.

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