Trump hizo negocios con empresas de la mafia según el Washington Post

Donald Trump hizo crecer su imperio inmobiliario mediante contribuciones a campañas políticas y haciendo negocios con empresas de construcción y sindicatos controlados por la mafia, revela en su edición de este sábado 17 de octubre el diario The Washington Post.

En un reportaje de primera plana, el diario estadounidense publica los resultados de una investigación de registros judiciales, así como de testimonios de Trump y otras personas sobre el ascenso empresarial del magnate, que habían sido mantenidos fuera de la esfera pública.

“Ningún candidato presidencial serio ha tenido el mismo nivel de profundidad documentada de negocios con entidades controladas por mafiosos”, señala el diario.

Trump, de 69 años y puntero en la carrera por la nominación presidencial republicana, nació en Queens, Nueva York, y navegó en una de las industrias de construcción más corruptas del país para convertirse en un magnate, indica.

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Entre las empresas controladas por mafiosos que hicieron negocios con Trump se encuentra S&A Concrete, compañía proveedora de materiales de construcción para la Trump Plaza, localizada en el East Side de Manhattan.

Los dueños de S&A Concrete eran Anthony “Fat Tony” Salerno, jefe de la familia criminal Genovesa y Paul Castellano, jefe de la familia Gambino.

“Los dos hombres requerían qué los proyectos de construcción multimillonarios obtuvieran el cemento a través de S&A, a precios inflados, de acuerdo con un encauzamiento federal contra Salerno y otros”, indica The Washington Post.

Salerno terminó en prisión acusado de pandillerismo. Su abogado Roy Cohn era también amigo y abogado ocasional de Trump. Aunque nunca fue acusado de un crimen, Cohn perdíó su licencia antes de morir en 1986.

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El diario estadounidense destacó que, en la década de los 80, familias de la mafia controlaban el “Club del Cemento”, un cártel de contratistas que arreglaban contratos y controlaban los sindicatos de trabajadores cementeros.

“Casi todos los proyectos de construcción grandes de Manhattan durante ese periodo fueron construidos con participación de la mafia (…) Eso incluyó la Trump Tower, el flamante rascacielos de 58 pisos en Fifth Avenue, que fue construido con concreto reforzado”, apunta el diario.

Expertos coincidieron que Trump y otros desarrolladores de proyectos inmobiliarios tenían que adaptarse al ambiente prevaleciente en Nueva York para poder hacer negocios en la ciudad.

“No es ilegal, pero no se podría decir que tampoco es algo bello. Era un sistema muy enfermo”, señaló el profesor de derecho de la Universidad de Nueva York, James Jacobs.

Diana Cañon

Estudiante de Psicología Universidad El Bosque.

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