Ocho Artistas en New York exponen -El Lado Sombrío del deseo Sexual-.

RMN87960Del título de la película de Buñuel -Ese obscuro objeto del deseo- se exhiben obras 1en las que no está clara la frontera entre arte y fetiche sexual.

 

-La extrema seducción colinda, probablemente, con el horror, es lo que sostenía el escritor francés Georges Bataille, siempre con una  fascinación  por todas las formas que tiene  la sexualidad y convencido de que sin prohibiciones no hay erotismo.

20131213171145-BELL_8Estos dos pares de elementos enlazados —sugestión sexual y miedo, tabú y sensualidad— están en la base de una sugerente exposición temática y colectiva en la ciudad de New YorK en los Estados Unidos de la galería Luxemburgo & Dayan, que pretende con esta exposición  unir obras en las que no está clara la frontera entre arte y fetichismo sexual.  En la película de Ese obscuro objeto del deseo realizada en el año de 1977, por  el director de cine español Luis Buñuel, contó la historia de la lujuria creciente del protagonista por una mujer seductora y difícil de alcanzar hasta el punto de que nubla el juicio del hombre y lo llevá a un estado de total sumisión.

4309380f-ea7c-4a5e-9056-ebe5b0c85c48_640_478Tomando prestado textualmente el título de la cinta del cineasta Luis Buñuel, la exposición That Obscure Object of Desire reúne a ocho artistas contemporáneos, aunque solamente tres están vivos, para explorar el lado obscuro del deseo y la conexión entre un objeto artítisco y un fetiche sexual. Similar al enamoramiento erótico, las piezas que se exhiben en la muestra temática y colectiva en la galería Luxembourg & Dayan de la ciudad de Nueva York entre el 14 de agosto y el 4 de octubre, muestran cómo el esfuerzo obsesivo de creación puede ser similar en su intensidad al enamoramiento erótico.

184419-944-938Las obras, todas con connotaciones corporales bastante explícitas, oscilan entre lo sexual y lo abyecto, afirman los organizadores. Las muñecas de Bellmer son altamente sexualizadas pero horribles, quizá el más conocido de los artistas reunidos sea Hans Bellmer, que nació en Polonia, pero residente sucesivo de ciudades como Berlín y París en las huidas de los nazis. Del artista de las poupées  de las muñecas, se exhiben varias fotografías de los seres bulbosos y, aunque decidamente horribles, altamente sexualizadas, que creaba sin rostros, sobreponiendo extremidades superiores e inferiores para crear entes infrahumanos escultóricos que tuvieron gran éxito entre los surrealistas.

73.5.00HotelduPavotEsculturas de color carne La también surrealista Dorothea Tanning,  exploró la misma noción de objeto de juego en las esculturas blandas de color carne que creó en Francia entre 1969 y 1974. Aunque es más conocida como pintora, estas piezas siempre gustaron especialmente a la artista, porque le parecían más viscerales que los cuadros. Además de un par de esculturas realizadas con lana cardada, la exposición de Nueva York muestra tres obras sobre papel donde Tanning experimenta con las ideas de la forma y el deseo. La invitación tácita que los espectadores sienten a tocar las obras para experimentarlas sensorialmente también es válido en el caso de la estadounidense Hannah Wilke, que retrató la decadencia de su cuerpo por el linfoma cancerígeno que la llevó a la muerte.

20120216152943-12Una lámpara-boca La polaca Alina Szapocznikow , prisionera de campos de concentración nazis, y artista conceptual que trabajo sobre todo con resina elástica para crear piezas que aparentan ser parte de un mobiliario, como su Lampe-Bouche (1966), una lámpara con forma de prótesis labial de intensa carga sexual. También interesado en desestructurar el cuerpo, el radical Robert Heinecken  presenta varios de sus fotomontajes, entre ellos una larguísima composición horizontal donde un perfil femenino visto desde varias perspectivas es troceado y remontado nuevamente para crear la ilusión de un horizonte.

Baremboym_LeakageIndustriesSoftScrew_08Sillón John Travolta De la artista londinense Anthea Hamilton, puede verse un irónico Sillón, un mueble de metraclilato con la forma de las piernas abiertas de una mujer y Julie Verhoeven  ironiza con el deseo como materia de consumo con una serie de dibujos de desnudos practicando yoga. Intervenciones quirúrgicas, operaciones estéticas y producción de cosméticos Quizá la pieza más chocante de la muestra sea la naturaleza muerta de la artista rusa residente en Nueva York Alisa Baremboym, una amalgama de emolientes, petroleo, seda y cerámica que semejan restos biológicos o secreciones en una instalación con referencia a las intervenciones quirúrgicas, las operaciones estéticas y los procesos de producción industrial de cosméticos.

Jorge Eduardo Vega

Jorge Eduardo Vega - Comunicador Social - Periodista - con Tarjeta Profesional expedida por el Ministerio de Educación nacional de Colombia. Doctorado en la Universidad de la Florida USA en audiovisuales.

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