Bruselas mantiene la financiación a Marruecos pese a la crisis de Ceuta y apuesta por una «asociación global y estratégica».
La Comisión Europea ha confirmado por escrito que no tiene previsto suspender la cooperación técnica y financiera con Marruecos, a pesar de la crisis migratoria que vivió Ceuta en julio de 2026. En una respuesta oficial firmada por la comisaria para el Mediterráneo, Dubravka Šuica, el Ejecutivo comunitario califica al país magrebí de «socio estratégico clave» y sostiene que la situación en la ciudad autónoma «ha puesto de manifiesto la necesidad de seguir reforzando dicha cooperación». La respuesta, según la información difundida por distintos medios ceutíes y confirmada por fuentes parlamentarias, se produce a raíz de una pregunta escrita registrada por el eurodiputado de Vox Jorge Buxadé, quien reclamaba la cancelación inmediata de las partidas destinadas a Rabat.
El argumento económico de Bruselas
De acuerdo con la contestación oficial, la Comisión Europea defiende la continuidad de los desembolsos con dos argumentos principales. En primer lugar, sostiene que los programas financiados por la UE están sujetos a «rigurosos mecanismos de rendición de cuentas» y que los datos de gestión fronteriza avalan la colaboración: los cruces ilegales a lo largo de las rutas del Mediterráneo Occidental y del Atlántico combinadas disminuyeron un 42 % en 2025 y un 34 % en el primer semestre de 2026. En segundo lugar, según recogen las crónicas parlamentarias, Bruselas subraya el peso comercial de la relación: las exportaciones marroquíes hacia la UE representan más del 15 % del PIB del país norteafricano.
Las cifras que maneja el Ejecutivo comunitario, según los datos expuestos en la iniciativa parlamentaria de Vox, incluyen 160 millones de euros previstos hasta 2027 para apoyar la estrategia nacional de inmigración y asilo de Marruecos. Esa cantidad se suma a los casi 10.000 millones de euros en subvenciones directas acumuladas en las últimas décadas y a 11.500 millones de euros en préstamos del Banco Europeo de Inversiones (BEI).
La reacción política: Vox habla de «capitulación»
La respuesta de la Comisión ha desencadenado una reacción inmediata de Vox, que según ha manifestado la formación en un comunicado, considera que Bruselas «da la espalda a España» y a los ciudadanos de Ceuta. Para el partido, la negativa a condicionar las ayudas supone una «capitulación política» y una «rendición inadmisible» ante un país al que acusa de utilizar la presión migratoria como instrumento de negociación. La formación liderada por Santiago Abascal sostiene que Marruecos «puede presionar nuestras fronteras, poner en jaque a Ceuta y utilizar la inmigración contra España porque Bruselas seguirá financiando y protegiendo sus relaciones con Rabat».
El contexto: una Eurocámara dividida
La posición de la Comisión llega después de que el Parlamento Europeo aprobara el pasado mes de septiembre una resolución sobre la crisis de Ceuta en la que se reclamaba establecer mecanismos para suspender ayudas a países socios que no cooperen, en una referencia velada a Marruecos. Sin embargo, según las crónicas de la votación, no prosperó una mayoría para exigir la suspensión inmediata de toda la financiación a Rabat, una petición que quedó fuera del texto final. La resolución, pactada por el PPE, ECR y Patriots, sí exigía la «suspensión y plena recuperación» de los fondos en caso de falta de cooperación, pero sin una aplicación automática.
Fuentes parlamentarias consultadas insisten en que la respuesta de la Comisión cierra la puerta a utilizar la vía económica como medida de presión política contra Rabat, ratificando la apuesta de Bruselas por la vía diplomática y de cooperación en la gestión de la frontera sur de Ceuta. Ni el Gobierno de España ni el Ejecutivo comunitario han ofrecido, por el momento, una valoración pública adicional sobre las críticas recibidas.

