domingo, noviembre 8, 2026
ESPAÑAInternacional

La conservación viaria acumula un agujero que el Gobierno cifra en 5.600 millones y el sector eleva a casi 60.000.

La auditoría de la Asociación Española de la Carretera sitúa en 13.491 millones el déficit acumulado y en 34.000 los kilómetros que, según sus estimaciones, requerirían actuación en menos de un año; el Ministerio de Transportes reconoce un desfase menor y defiende su plan de 1.629 millones para 5.000 kilómetros

La red de carreteras española afronta un problema de conservación cuya magnitud精确 depende de quién lo mida. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha reconocido un déficit acumulado de 5.600 millones de euros en la conservación de los firmes de la Red de Carreteras del Estado, según expuso el propio ministro Óscar Puente al presentar en abril el Plan Extraordinario de mejora de firmes. La patronal de la construcción Seopan, sin embargo, eleva la necesidad de inversión en conservación viaria para la próxima década a 58.369 millones de euros, de los cuales 14.670 corresponderían a una “puesta a cero” de la red para corregir las deficiencias ya acumuladas. En una cifra intermedia se sitúa la auditoría de la Asociación Española de la Carretera (AEC): 13.491 millones de euros de déficit acumulado de conservación, con un 52% de la red evaluada —sobre 101.700 kilómetros— presentando deterioros graves o muy graves y cerca de 34.000 kilómetros que, siempre según sus cálculos, requerirían actuaciones en un plazo inferior a un año.

La discrepancia entre el dato oficial y las estimaciones sectoriales no es anecdótica: refleja un desacuerdo sobre el perímetro de la red analizada y sobre el estándar de calidad que se considera exigible. El Ministerio se refiere a la red estatal, mientras que los 13.491 millones de la AEC abarcan carreteras estatales, autonómicas y de diputaciones. De hecho, el propio informe de la AEC desglosa la necesidad de inversión: en torno a 4.700 millones corresponderían a la Red de Carreteras del Estado y unos 8.000 millones a las administraciones autonómicas y forales, según los datos manejados en el debate parlamentario. La AEC presentó su auditoría en julio de 2025 y, según ha reiterado, el ritmo de deterioro se habría acelerado hasta un 8% anual en el último trienio, en parte por el encarecimiento de los materiales y en parte por el propio desgaste físico de las infraestructuras.

El Ministerio no niega el problema, pero discrepa de la escala. Puente ha admitido que “durante años no se ha llegado al nivel de inversión adecuado por kilómetro” y ha situado el déficit acumulado de la red estatal en esos 5.600 millones, una cifra que el sector considera muy inferior a la real. El plan presentado por su departamento movilizará 1.629 millones entre 2027 y 2031 para actuar sobre algo más de 5.000 kilómetros de firmes, con un enfoque que el ministro describe como un cambio “de una lógica reactiva a una lógica estratégica”. La Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras (ACEX) ha señalado, en cambio, que el conjunto de la red —estatal, autonómica y provincial— necesitaría unos 5.000 millones de euros anuales para una conservación adecuada, frente a los algo más de 3.000 millones que, según sus estimaciones, se están invirtiendo actualmente. ACEX también ha subrayado que España ha invertido históricamente alrededor de la mitad por kilómetro que países como Alemania, Francia o Italia, aunque la brecha se habría reducido en los últimos años.

El deterioro tiene consecuencias que trascienden el debate presupuestario. La AEC ha advertido de que el mal estado del firme, la señalización y los sistemas de drenaje incrementa el riesgo de accidentes, y ha estimado que circular por vías deterioradas puede elevar hasta un 12% el consumo de combustible, un sobrecoste que solo en los meses de verano habría superado los 270 millones de euros. En el plano político, la situación ha llegado al Congreso, donde se ha debatido la evolución de los tramos en estado crítico —de 13.000 kilómetros en 2002 a 34.000 en 2025, un incremento de casi el 161%— y se ha reclamado al Gobierno un plan con financiación suficiente para revertir la tendencia. La Secretaría General de Transporte Terrestre ha defendido, en sede parlamentaria, que desde 2018 se han invertido más de 8.700 millones en conservación y mejora de la Red de Carreteras del Estado, y ha atribuido parte del déficit al recorte de financiación entre 2012 y 2018.

Con todo, la cifra que cada institución pone sobre la mesa condiciona el diagnóstico y, sobre todo, la respuesta. El Ministerio sostiene que su plan extraordinario, junto con los programas ordinarios de conservación, permitirá revertir el deterioro de los tramos más críticos de la red estatal. El sector, en cambio, considera que sin un esfuerzo inversor sostenido y de mayor alcance —incluidas las redes autonómicas y provinciales— el agujero seguirá creciendo y el parque viario continuará perdiendo calidad año tras año. La discrepancia entre 5.600 millones y cerca de 60.000 no es solo una cuestión de cifras: es la distancia entre lo que la Administración reconoce deber y lo que los actores que trabajan sobre el terreno sostienen que hace falta para evitar que las carreteras españolas sigan deteriorándose.

Karlos García

Karlos García es ingeniero en Grupo VegaMedia, y en sus ratos libres escribe disertaciones sobre tecnología e internet. Por eso siempre está en la nube.

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