Un vecino de Pantón, en estado muy grave tras una deflagración al encender una estufa de butano en su domicilio.
La localidad de Santa Mariña de Eiré, en el municipio lucense de Pantón, se ha convertido este viernes en el epicentro de una nueva alerta por la seguridad de los sistemas de calefacción domésticos. Un hombre de 44 años permanece ingresado en la Unidad de Quemados del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC) con un pronóstico muy grave, después de que la estufa de gas butano que intentaba encender le provocara quemaduras de segundo y tercer grado en aproximadamente el 40% de su cuerpo, según han confirmado fuentes sanitarias citadas por Europa Press y recogidas por múltiples medios gallegos.
El suceso, según la información difundida por La Voz de Galicia , se produjo a primera hora de la mañana en la vivienda del afectado, situada en la parroquia de Eiré. El hombre fue trasladado inicialmente por sus propios medios al hospital público de Monforte, donde los facultativos, ante la gravedad de las lesiones, decidieron su derivación inmediata en ambulancia medicalizada al centro coruñés de referencia en grandes quemados. Fuentes consultadas por Europa Press han precisado que, además de las quemaduras, el herido presenta una intoxicación por inhalación de humo, lo que agrava su cuadro clínico.
El mecanismo de la deflagración: un fallo en el encendido, no una explosión
Uno de los puntos que las autoridades y los medios han querido aclarar es la naturaleza exacta del siniestro. De acuerdo con la reconstrucción publicada por La Voz de Galicia , la bombona de butano no explotó. Lo que se produjo fue una deflagración súbita —una llamarada repentina— en el momento en que el hombre manipulaba la estufa para encenderla. Esa llamarada alcanzó al afectado, provocándole las graves quemaduras que motivaron su traslado urgente. Este tipo de incidentes, según coinciden los expertos en prevención consultados , suele estar asociado a acumulaciones de gas previas al encendido, a la manipulación de la válvula con la llave abierta o a un fallo en el mecanismo de ignición que retrasa la chispa mientras el gas sigue fluyendo.
La versión oficial del 112 Galicia , el servicio de emergencias que coordinó el operativo, no ha trascendido con el mismo nivel de detalle que la de los medios, pero según fuentes próximas al dispositivo , el aviso se recibió en torno a las primeras horas de la mañana y movilizó a una ambulancia medicalizada, a efectivos de Protección Civil y a la Guardia Civil, que se desplazaron hasta la vivienda unifamiliar de Santa Mariña. Las mismas fuentes habrían confirmado que no fue necesario el desalojo de otras viviendas ni se registraron daños estructurales significativos en el inmueble.
El contexto: una siniestralidad recurrente en los meses de frío
La tragedia de Pantón no es un caso aislado. De acuerdo con los datos históricos manejados por los servicios de emergencia gallegos , los accidentes domésticos relacionados con estufas de gas, braseros y sistemas de calefacción se multiplican durante los meses de otoño e invierno. Solo en la provincia de Lugo, según ha informado el 112 en otras ocasiones , se han registrado en los últimos años incidentes similares, algunos con consecuencias fatales, que han puesto el foco sobre la necesidad de extremar las precauciones en la manipulación de bombonas de butano y en el mantenimiento de los aparatos de combustión.
Las recomendaciones oficiales, según recuerdan desde el Instituto de Seguridad y Salud en el Trabajo y desde los propios servicios de emergencias , insisten en la importancia de ventilar adecuadamente las estancias donde se utilizan este tipo de estufas, de no manipularlas con las manos mojadas , de comprobar el estado de las gomas y los reguladores antes de cada encendido y, sobre todo, de no encenderlas si se percibe olor a gas. En el caso de que la llama no prenda de inmediato, la recomendación es cerrar la llave, ventilar la habitación y esperar unos minutos antes de volver a intentarlo, para evitar precisamente la acumulación de gas que puede derivar en una deflagración como la ocurrida este viernes en Pantón.
La incógnita que persiste
Mientras el herido permanece sedado y con pronóstico reservado en la Unidad de Quemados del CHUAC, la pregunta que sobrevuela, según coinciden fuentes de la investigación citadas por los medios locales , es si la estufa se encontraba en buen estado de mantenimiento y si el hombre siguió el protocolo adecuado de encendido. Se trata, en todo caso, de una investigación que apenas ha comenzado y cuyas conclusiones, supuestamente , se conocerán en los próximos días. Por lo pronto, la comunidad de Santa Mariña de Eiré y el conjunto del municipio de Pantón se han volcado con la familia del afectado, a la espera de una evolución clínica que, según los facultativos , será lenta y compleja. La historia, por desgracia, vuelve a poner sobre la mesa un riesgo cotidiano que, en cuestión de segundos, puede convertir un gesto tan rutinario como encender una estufa en una tragedia.

