Poncho Zuleta se aparta de los escenarios por 21 días: su hijo Kbeto sigue en UCI tras el accidente de Ariguaní.
El folclor vallenato vive una de sus horas más amargas. Tomás Alfonso Zuleta Díaz, conocido en todo el país como Poncho Zuleta, anunció este jueves 5 de noviembre que suspende temporalmente su agenda artística y que cuenta con una incapacidad médica de 21 días, luego del grave accidente de tránsito que sufrió su hijo Carlos Alberto Zuleta García, ‘Kbeto’, el pasado 26 de octubre en el río Ariguaní.
La decisión, según el comunicado difundido por el propio artista en sus redes sociales, no responde a un retiro definitivo, sino a la necesidad de permanecer al lado de su hijo y de su familia en un momento crítico. “Hoy, como padre, necesito estar al lado de mi hijo y acompañar a mi familia en las decisiones importantes que requiere su recuperación”, señaló el juglar en el texto. La pausa abarca presentaciones musicales, eventos públicos, encuentros sociales y actividades protocolarias, y los compromisos ya adquiridos serán reprogramados en coordinación con empresarios y organizadores.
El accidente que enlutó a la agrupación de Kbeto
El siniestro ocurrió en la madrugada del 26 de octubre, cuando el bus en el que se movilizaba la agrupación de Kbeto Zuleta, tras un concierto, cayó al río Ariguaní desde un puente ubicado en el corredor vial entre Sincelejo y Valledupar, cerca de Bosconia, en el Cesar. De acuerdo con los reportes oficiales y los testimonios recogidos por varios medios, el vehículo chocó contra la baranda del puente y terminó precipitándose al afluente.
El saldo del accidente fue devastador. Dos integrantes de la agrupación perdieron la vida: Geovany Lobo, corista, y Harold Santana, guitarrista. Según las cifras difundidas por las autoridades de salud del Cesar, el siniestro dejó además un número significativo de heridos, que fueron atendidos en distintos centros asistenciales de la región.
El estado de ‘Kbeto’: de la UCI a una evolución lenta
Carlos Alberto Zuleta García, ‘Kbeto’, fue la persona más afectada por el accidente. Según la información médica preliminar , presenta lesiones vasculares y óseas severas en ambas piernas, y debido a la gravedad de su cuadro los médicos tuvieron que practicarle la amputación de la pierna izquierda. Inicialmente recibió atención en Bosconia y posteriormente fue trasladado a la Clínica Iberoamérica de Barranquilla, donde permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Pese a la gravedad, en los últimos días se conocieron avances en su recuperación. De acuerdo con lo informado por su círculo familiar, el 31 de octubre Kbeto despertó espontáneamente, fue extubado y comenzó a hablar y a reconocer a las personas de su entorno; sin embargo, continuaba bajo manejo médico integral en la UCI. Su padre, en declaraciones a medios a las afueras de la clínica en Barranquilla, había asegurado días antes que su hijo estaba estable y avanzaba favorablemente. Supuestamente, esa evolución, aunque positiva, aún no permite cantar victoria, y la familia ha preferido mantener la prudencia sobre los plazos de recuperación.
“No hay palabras que alcancen”: el mensaje a las víctimas
En su comunicado, Poncho Zuleta no solo habló de su hijo. También dedicó palabras a las familias de Geovany Lobo y Harold Santana, los dos músicos fallecidos. “No hay palabras que alcancen para aliviar una pérdida como esta. Su partida nos duele profundamente”, escribió el intérprete de ‘Mi hermano y yo’. Asimismo, expresó su solidaridad con los demás heridos y con sus allegados, y pidió respeto por la privacidad de su familia en este momento.
Un paréntesis en una carrera de décadas
La pausa de Poncho Zuleta, aunque temporal, tiene un peso simbólico enorme. Se trata de uno de los artistas más longevos y queridos del vallenato, con una trayectoria que supera las cinco décadas y una presencia escénica que parecía inderrocable. Según sus propias palabras, no se trata de un adiós, sino de un alto en el camino: “Volveré a los escenarios, Dios mediante”, afirmó en el comunicado, al tiempo que agradeció la comprensión y el cariño de su público.
La pregunta que queda flotando, según coinciden quienes siguen de cerca la evolución de Kbeto, no es cuándo volverá Poncho a las tarimas, sino cuál será el desenlace de la salud de su hijo, el verdadero motivo por el que el juglar ha decidido silenciar su acordeón y su voz por tres semanas. Por lo pronto, el mundo vallenato reza, espera y respeta el dolor de una familia que, como dice la canción, hoy llora por dentro.

