viernes, julio 12, 2024
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Tokio sacudida por terremoto “vertical” capaz de derribar edificios antisísmicos

tokioEl terremoto castigó a Tokio a las 5:18 de la madrugada de este 5 de mayo y alcanzó 6,0 grados en las escala de Richter; se trata del mayor movimiento registrado desde el sismo que arrasó junto a un tsunami, una vasta zona del país en 2011. El impacto sin embargo tuvo consecuencias menos importantes en la capital que en la región cercana de Kanto, donde estuvo en el mismo orden de potencia, pero no logró provocar daños en las estructuras edilicias.

En ningún momento se consideró necesaria la alerta por tsunami. El epicentro del sismo estuvo a gran profundidad, casi 169 quilómetros, según informó la Agencia Meteorológica del Japón, que advirtió sobre una menor posibilidad de réplicas de fuerza importante en las próximas jornadas, en tanto no las hubo en las horas inmediatas al primer impulso.

Preocupación de los técnicos por las inusuales características

trepPara los sismólogos el hecho que los movimientos verificados hayan sido en sentido vertical, constituye una preocupación adicional al fenómeno. Cuando un temblor se registra las ondas sísmicas se mueven tanto de horizontal como verticalmente: las más peligrosas son en sentido de arriba abajo (el llamado movimiento trepidatorio), que manifiestan la mayor cercanía al epicentro. Las ondas mayoritariamente verticales y sus efectos, suelen ser atendibles en los grandes terremotos, y las horizontales (que causan el movimiento oscilatorio) son las más frecuentes. Los edificios y construcciones antisísmicas, están mejor dotados y en condiciones más favorables para enfrentar el fenómeno oscilatorio, que cuando el terremoto sacude la tierra de arriba abajo.

 Trepidatorio y Oscilatorio

Durante un temblor el suelo puede vibrar en forma vertical y en forma horizontal debido principalmente al arribo de las ondas P y S radiadas por la fuente. Estos movimientos se conocen popularmente como movimientos “trepidatorio” y “oscilatorio”. Por ser la onda P la más rápida, se sentirá primero un movimiento vertical, y a los pocos segundos un movimiento horizontal, al arribo de la onda S. Esta segunda onda transporta la mayor cantidad de energía y es la que usualmente causa los mayores daños en la zona del epicentro. La intensidad con la que se percibe uno u otro tipo de movimiento sísmico depende también de la distancia y de la posición relativa del observador con respecto a la falla responsable del temblor. Para registrar los movimientos sísmicos, es práctica común que las estaciones sismológicas cuenten con tres sismómetros colocados en direcciones mutuamente ortogonales, usualmente Norte-Sur, Este-Oeste y vertical.

Ondas P y ondas S

Las ondas P (primarias o primae del verbo griego) son ondas longitudinales o compresionales, lo cual significa que el suelo es alternadamente comprimido y dilatado en la dirección de la propagación. Estas ondas generalmente viajan a una velocidad 1.73 veces de las ondas S y pueden viajar a través de cualquier tipo de material líquido o sólido. Velocidades típicas son 1450m/s en el agua y cerca de 5000m/s en el granito.

Las ondas S (secundarias o secundae) son ondas en las cuales el desplazamiento es transversal a la dirección de propagación. Su velocidad es menor que la de las ondas primarias. Debido a ello, éstas aparecen en el terreno algo después que las primeras. Estas ondas son las que generan las oscilaciones durante el movimiento sísmico y las que producen la mayor parte de los daños. Solo se trasladan a través de elementos sólidos.

Karlos García

Karlos García es ingeniero en Grupo VegaMedia, y en sus ratos libres escribe disertaciones sobre tecnología e internet. Por eso siempre está en la nube.

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