Un nuevo estallido en la vía Suárez-La Betulia siembra de zozobra al norte del Cauca.
La activación de un artefacto explosivo en la vereda Playa Rica, la noche del sábado, no dejó víctimas, según confirmó la Alcaldía, que investiga si un rayo detonó la carga. El corredor, vital para más de 4.000 campesinos, acumula tres explosiones en poco más de un mes en medio de la confrontación con el frente ‘Jaime Martínez’ de las disidencias
La tranquilidad de la noche del sábado se quebró en el norte del Cauca con un estruendo que, según la información recogida por las autoridades locales, volvió a encender las alarmas en uno de los corredores rurales más castigados por la violencia. La Administración Municipal de Suárez confirmó la activación de un artefacto explosivo en la vía que comunica el casco urbano de esa población con el corregimiento de La Betulia, específicamente en el sector de la vereda Playa Rica. El hecho, ocurrido la noche del sábado 7 de noviembre, no dejó personas heridas ni víctimas mortales, de acuerdo con el comunicado oficial firmado por el alcalde César Lizardo Cerón.
La detonación, cuyas circunstancias exactas aún no han sido establecidas por las autoridades competentes, generó de inmediato un despliegue de recomendaciones para la comunidad. La Alcaldía pidió a conductores, motociclistas y peatones transitar con máxima precaución por este corredor, evitar acercarse a elementos sospechosos y abstenerse de manipular cualquier objeto que pueda representar un riesgo, mientras se adelantan las labores de inspección y verificación del sector. «Desde la Administración Municipal hacemos un llamado al respeto por el Derecho Internacional Humanitario (DIH), a la protección de la población civil y a que se preserve la vida y la integridad de las comunidades», señala el pronunciamiento oficial.
La hipótesis del rayo y el fantasma de la autoría
Aunque la explosión no dejó víctimas, las preguntas sobre su origen persisten. Según la información preliminar difundida por medios locales y recogida en redes sociales, la detonación podría haber sido activada por la interacción eléctrica de un rayo durante la tormenta registrada en horas de la tarde del sábado. Sin embargo, esta versión no ha sido confirmada oficialmente y las autoridades continúan las verificaciones para determinar si se trató de una carga explosiva instalada previamente en el corredor vial o de un artefacto que permanecía oculto, como ha ocurrido en episodios anteriores.
El contexto en el que se produce este nuevo estallido impide tratar el hecho como un incidente aislado. La zona es escenario de una compleja confrontación armada en la que tropas de la Fuerza Pública adelantan operaciones contra integrantes del frente ‘Jaime Martínez’, una estructura de las disidencias de las FARC con presencia en este territorio del norte del departamento. A ello se suma que, de acuerdo con los reportes conocidos, la zona ha sido objeto de ataques con artefactos explosivos lanzados desde drones, lo que ha dejado daños materiales y ha elevado las alertas de seguridad en el municipio.
Tres estallidos en un mes: un corredor bajo asedio
La preocupación de los habitantes de Suárez no es nueva. El corredor que comunica el casco urbano con La Betulia, del que dependen más de 4.000 habitantes de sectores como El Amparo, La Betulia, Los Robles, Bellavista y Agua Clara Canelar para movilizarse, transportar sus productos agrícolas y acceder a servicios básicos, ha sido escenario de al menos tres detonaciones en poco más de un mes. La primera ocurrió el 4 de octubre en inmediaciones de la vereda El Amparo, cuando una explosión destruyó parte de la infraestructura vial y dejó un enorme cráter que interrumpió la comunicación terrestre de varias comunidades. La segunda se registró el 27 de octubre, también en el sector de El Amparo, y afectó un tramo de placa huella.
Con el estallido de este sábado en Playa Rica, el corredor vuelve a quedar bajo alerta mientras las autoridades determinan si existen otros elementos que puedan representar un peligro para quienes necesitan utilizar esta carretera. Para las familias campesinas de la zona, la vía no es solo un camino: es su único acceso al casco urbano y al mercado para sus cosechas. La Alcaldía, además de las recomendaciones de seguridad, ha reiterado su llamado a los actores armados para que respeten el DIH y eviten acciones que pongan en riesgo a la población civil, un clamor que, según la información disponible, se repite en cada uno de estos episodios sin que, por ahora, la zozobra en el norte del Cauca encuentre un respiro.

