Colombia ejecuta una nueva jornada de expulsiones masivas: más de 80 venezolanos con antecedentes penales salen del país rumbo a la frontera.
El Gobierno Nacional, en articulación con Migración Colombia y la Policía Metropolitana de Bogotá, adelantó en la madrugada de este viernes un nuevo procedimiento de expulsión masiva que, según la información difundida por las autoridades y recogida por distintos medios, sacó del territorio colombiano a más de 80 ciudadanos de nacionalidad venezolana que permanecían bajo custodia judicial por su presunta participación en delitos de alto impacto en Bogotá, Medellín y otras regiones del país.
El operativo: de la Sijín a Catam y de allí a Cúcuta
De acuerdo con los reportes oficiales y la reconstrucción periodística, el dispositivo comenzó en la tarde del jueves 5 de noviembre en las instalaciones de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Sijín), en el centro de Bogotá, donde funcionarios de Migración Colombia y oficiales de la Policía revisaron uno a uno los expedientes y la documentación de cada uno de los retenidos. Hacia las 2:15 de la madrugada de este viernes, los extranjeros fueron sacados de las celdas en grupos de aproximadamente 20 personas, bajo la custodia de comandos del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) y uniformados del Ejército Nacional, y abordaron autobuses de la Policía.
La caravana, según detalló Bluradio, estuvo integrada por cerca de diez vehículos policiales, camionetas institucionales, motocicletas de tránsito y tanquetas blindadas, y recorrió la calle Sexta en sentido occidente hasta llegar al Comando Aéreo de Transporte Militar (Catam) . Desde esa base aérea, los expulsados serán trasladados en un vuelo hasta Cúcuta, capital de Norte de Santander, y desde allí completarán por vía terrestre su salida del país a través de la frontera con Venezuela.
¿Quiénes son y por qué fueron expulsados?
Las autoridades han señalado que los ciudadanos venezolanos incluidos en este procedimiento registran antecedentes y procesos por delitos como extorsión, homicidio y otras conductas que afectaron la seguridad ciudadana, de acuerdo con los reportes oficiales citados por Infobae y Noticias Caracol. Supuestamente, se trataría de personas reincidentes, con historial judicial en Colombia, que fueron capturadas en medio de los megaoperativos desplegados en las últimas semanas.
El vínculo con esas capturas previas es directo. Según la información disponible, el operativo de Medellín del 27 de octubre dejó 149 personas capturadas, mientras que al día siguiente, en Bogotá, la Operación BOSUR-KRATOS —con intervenciones en sectores como San Bernardo, Santa Fe y Ciudad Bolívar— reportó otras 172 capturas y la desarticulación de 10 estructuras delincuenciales. De ese universo de detenidos, las autoridades habrían seleccionado a quienes, presuntamente, acreditaban una mayor gravedad delictiva o una situación migratoria irregular que ameritaba la expulsión.
El marco de una política migratoria de mano dura
Este procedimiento no es un hecho aislado. Se inscribe en la estrategia de control migratorio del gobierno del presidente Abelardo De la Espriella, quien ha hecho de la expulsión de extranjeros con antecedentes penales uno de los ejes de su política de seguridad. De acuerdo con las cifras oficiales de Migración Colombia citadas por Infobae, entre el 7 de agosto y el 29 de octubre de 2026 se acumularon 812 deportaciones y expulsiones de ciudadanos extranjeros, de las cuales 462 estuvieron vinculadas con razones de seguridad nacional, alteraciones del orden público o requerimientos de autoridades extranjeras e Interpol.
El propio mandatario se ha referido a esta política en los operativos previos. Según recogió Noticias Caracol, De la Espriella ha afirmado: “Los extranjeros que llegan a trabajar, producir, respetar nuestras leyes y contribuir al progreso nacional son bienvenidos. Pero quienes pretendan aprovechar su condición de migrantes para cometer delitos encontrarán toda la contundencia del Estado”.
Para dimensionar la magnitud de la medida, de acuerdo con los datos históricos de Migración Colombia, entre agosto de 2022 y junio de 2026 —es decir, durante todo el gobierno anterior— se registraron 3.389 deportaciones y 2.576 expulsiones, para un total cercano a las 6.000 actuaciones administrativas. La diferencia de ritmo entre ambos periodos, supuestamente, refleja un cambio de énfasis en la política migratoria que el nuevo gobierno ha querido imprimir desde su llegada al poder.
Las incógnitas que persisten
Mientras el vuelo procedente de Catam avanza hacia Cúcuta y los expulsados son conducidos a la frontera, la pregunta que sobrevuela, según coinciden analistas migratorios consultados, es si este tipo de operativos masivos logrará disuadir la criminalidad de extranjeros en Colombia o si, por el contrario, terminará por reforzar la percepción de que la política migratoria se rige más por el impacto mediático que por un enfoque de seguridad sostenible. Supuestamente, el gobierno ha querido enviar un mensaje de firmeza con esta nueva jornada de expulsiones, pero las cifras de reincidencia y la capacidad real de control en la frontera seguirán siendo el termómetro para medir su eficacia. Por lo pronto, en la madrugada de este viernes, más de 80 personas salieron de Colombia bajo custodia, y el Gobierno ya prepara el siguiente operativo.

